Saltar al contenido

Esta semana empieza el último Grand Slam del año, pero en España todos los deportes han pasado a nivel mediático a segunda o tercera fila con el escándalo Rubiales. Hay que lamentar, incluso, que la importante y meritoria victoria de nuestras jugadoras se haya visto tan injustamente eclipsada. Es una verdadera lástima que esto haya sido así. Supongo que es fruto de los derroteros del mundo que nos ha tocado vivir. Permitimos que el chismorreo desplace a lo que es realmente importante.