Carlos Alcaraz, ante la prueba del campeón
Fuente: El País Original en elpais.com
Ladea Carlos Alcaraz la cabeza cuando se dispone servir durante el entrenamiento que transcurre en la misma pista de Flunshing Meadows que escogía en su momento Rafael Nadal, y a solo 100 metros divisa la inmensa mole de cemento apuntalada con gigantescos tubos de metal donde todo empezó, la Arthur Ashe. Ahí dentro, en la caldera, el murciano batió hace un par de años al griego Stefanos Tsitsipas y vino a decirle al mundo que aquí estaba él, sin complejos y ganador, más que dispuesto a tirar la puerta abajo y a marcar una nueva era que nació oficialmente hace un año en Nueva York. En ese instante, cuando elevó su primer grande y se convirtió en el número uno más joven de la historia del tenis, todo cambió.