<strong>Sara Khadem,</strong> pese a su juventud (26 años, Teherán), es ya un símbolo que trasciende el ajedrez. La valentía de<strong><strong> jugar sin hijab el Campeonato del Mundo de Partidas Rápidas de Almaty </strong></strong>(Kazajistán) a finales de 2022, en solidaridad tras la muerte de su compatriota Mahsa Amini por no llevar el pañuelo correctamente colocado, ha significado dejar una confortable vida en Irán y <strong>exiliarse en España.</strong> Un gesto que ha sido y es un apoyo de repercusión mundial al feminismo de su país.

