La Copa América de 1957 se jugó en Perú. José Emilio Santamaría era un jugador contrastado que en ese torneo regresó al eje de la zaga. Hacía tiempo que en su equipo, el Nacional campeón de Uruguay tres años seguidos, jugaba como centrocampista. Una inesperada derrota ante Colombia en la segunda jornada lastró a los charrúas, que acabaron terceros. Lejos de Lima, en Montevideo, la vida de Santamaría estaba a punto de cambiar.

