No está del todo claro si lo ocurrido en Cornellá-El Prat fue un acto de racismo o de xenofobia, incluso ambos. La xenofobia implicaría que los cánticos entonados por una parte importante de la grada iban dirigidos a los futbolistas egipcios, a los extranjeros, mientras que el racismo también aludiría a la principal estrella de la selección, un Lamine Yamal que ya ha sufrido episodios similares en otros campos de la geografía española, también en las redes sociales. “¿Pero qué selección española es esta? Parece una broma de mal gusto”, escribió el agitador ultra Vito Quiles tras un partido de España en la pasada Eurocopa, comentario que acompañó de una fotografía del futbolista de Rocafonda junto a Nico Williams. Hace apenas dos meses, ese mismo Vito Quiles era contratado por el Partido Popular para amenizar su acto de fin de campaña en las elecciones autonómicas celebradas en Aragón.

