El significado no es ni siquiera comparable a lo que supuso levantar su primera Champions en Múnich allá por el mes de mayo. Pero, para seguir haciendo historia en busca del sextete, ganar la Intercontinental se antojaba un requisito indispensable. Tuvo que sudar bastante más que ante el Inter de Milán, eso sí, para derrocar al Flamengo de un Filipe Luis que cayó con honores llevando la final hasta los penaltis, donde Safonov se erigió como héroe inesperado deteniendo hasta cuatro penaltis.

