Amanece Melbourne a ritmo de sorpresa, sonora la que sucede en la Rod Laver Arena en la apertura del día. O quizá no tanto. Fuera del foco mediático, Elena Rybakina viene demostrando desde hace tiempo que tiene mimbres para ser una jugadora importante y después de la conquista de Wimbledon en julio, la kazaja deja otro destello dorado en Australia. Implacable, exaspera y funde (doble 6-4) a Iga Swiatek, la incontestable número uno. La polaca se revuelve, pero no encuentra solución para desactivar la propuesta ofensiva que la reduce y la despacha, aunque el trono que defiende desde marzo –dispone más de 5.000 puntos de renta sobre Jabeur, la inmediata perseguidora– no corre ningún peligro. Encaja 24 tiros ganadores, un alud de latigazos. Es decir, el torneo pierde a la gran favorita, a la que acompaña una segunda, la estadounidense Coco Gauff. En su caso, el pelotazo es todavía más estruendoso y lleva la firma de Jelena Ostapenko (7-5 y 6-4).

