El Valencia Basket conquistó el domingo pasado su tercera Liga femenina consecutiva. Un hito que, en los últimos años, solo había logrado el Perfumerías Avenida. No hubo tiempo para grandes celebraciones: un breve festejo con cava y muchos gritos en el vestuario, y un viaje de vuelta de Zaragoza a Valencia donde alguna jugadora sacó un altavoz del tamaño de un balón de rugby que no descansó durante todo el viaje —con Paco, el conductor, sufriendo por si les multaban— ,de un equipo que ha ganado nueve de las 13 finales disputadas en cinco años. Al frente de este conjunto, Rubén Burgos (Valencia, 45 años), un hombre tranquilo, exquisitamente educado, con el ego enjaulado, que es el protagonista de todos los saltos de este club: el ascenso, la entrada en los playoffs, la Eurocup, la primera final, la Supercopa Europea, las tres nacionales, la Copa de la Reina y las tres Ligas. Por el camino, además de títulos, más canas y menos kilos.

