Primero fue<strong> De Bryune</strong>, antes de la derrota ante <strong>Marruecos</strong>, afirmando que «Tenemos un buen equipo, pero está envejecido y perdimos algunos jugadores claves. <strong>No hay opciones de ganar la Copa</strong>». Después de caer ante la selección africana una supuesta fuerte discusión entre la plantilla belga en el vestuario encendió las alarmas.<strong> Se decía que Vertoghen se había peleado con Hazard y De Bruyne, con Lukaku teniendo que imponer la paz. </strong>

