El ciclismo te devora. La búsqueda del sustituto de esta o aquella figura ejerce una presión continua sobre las nuevas generaciones. Voces como la de Iván Romeo (Valladolid, 2003) rompen con ese ruido externo marcando discurso propio. Un líder que no busca «ser el sustituto de nadie», sino el arquitecto de su propio destino.

