Con un inspirado Yeremay al frente, el Deportivo remontó en apenas seis minutos y luego remató un partido con alternativas y tres penaltis en un Riazor entregado a sus colores ante un Mirandés que protestó mucho la no expulsión de Álvaro en el penalti del 0-1 y la pena máxima señalado en el 2-1. De este modo, los gallegos, quinta remontada del curso y tercer triunfo en las cuatro últimas citas ante su afición, mantienen su puesto de ascenso directo, mientras los jabatos vuelven a perder seis jornadas después y pierden la opción de acercarse a la zona de permanencia.

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