El Madrid jamás desfallece. Cualquiera sabe de la dificultad de ganar a este Bayern mejorado, lo de Olise es estratosférico, pero no sería la primera vez si el Madrid calla los rugidos potentes e interminables de la afición alemana. Ya sé que eran otros tiempos, pero como dijo Henry, esta camiseta despierta valores de grandeza, infunde una sed de lucha sin cuartel y devora el pesimismo. Ganar al Bayern por dos goles no es imposible, que se lo pregunten a Guardiola, y el hecho de tener a Militao, Bellingham y quizá Mendy, aviva las esperanzas. En todo caso el Madrid irá a darlo todo a Múnich, y pase o no será otro partido, ya avisado de sus debilidades y las fortalezas alemanas.

