Que Red Bull es el lugar más caliente de la parrilla de la Fórmula 1 lo saben todos. Allí está Max Verstappen, que viene de la polémica brutal de Barcelona tras su sanción por las jugarretas con George Russell. Su futuro sigue sin aclararse, y el del resto de integrantes es igualmente difuso. Su compañero Yuki Tsunoda no endereza el rumbo, Isack Hadjar está al alza en Racing Bulls y Liam Lawson fue fulminado a principio de curso. Un ‘cacao’ importante, sin nada claro más allá de Verstappen como centro de todo.

