Acabó como una moto, mejorada tras los cambios, pero la Real no lo pasó bien durante gran parte del partido. Delicado como está en lo futbolístico y en tantas cosas más, el Manchester United al menos trata de aplicar un plan. Lo promueve Rubén Amorim, un técnico que busca la profundidad sin mayor retórica y marca su dictado a partir de unos laterales incisivos que se descuelgan de una zaga de tres centrales. La idea no acaba de plasmarse en las Islas, seguramente porque el nivel de la mayoría de los futbolistas desmerecen de la historia del club. Pero en Anoeta jugaron su mejor partido en mucho tiempo ante una Real que también luce con bastantes andamios. Firmaron tablas (1-1) y todo se decidirá en Old Trafford.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *