La historia se repite partido a partido de este Mundial. Los presidentes y resto de dirigentes de cada club llegan cuando consideran oportuno, siempre respetando la cortesía, a los palcos de los estadios. En muchos de ellos, Gianni Infantino hace las veces de jefe de ceremonias. Al máximo mandatario le gusta reflejar el buen ambiente que existe entre los equipos y siempre aparece alguna foto del encuentro. Lo que no ha querido la FIFA es montar comida o cena previa a los partidos.

