El Real Madrid como si fuese el Cid Campeador ganó otra batalla después de muerto. O eso creía el City. Y muchísimos más. Pero el Madrid no estaba muerto, aunque sí estuvo de parranda hasta el minuto 89. En ese minuto el Madrid estaba muerto, estaba eliminado. Perdía 0-1 y necesitaba dos goles para poder empatar la eliminatoria. Y fue capaz de hacerlos. <strong>Juro por mi almohada que tengo escrito en mi cuaderno (minuto 88) que si el Madrid marcaba un gol y a pesar de que sólo quedarían dos minutos, más lo que añadiera el árbitro, el City se asustaría, le entrarían los fantasmas,</strong> se le aparecería el Cid Campeador (el Madrid vencedor), le flaquearían las piernas por la alargada leyenda del Madrid en el Bernabéu y sus remontadas y el Madrid como mínimo iría a la prórroga.

