El lunes, 24 horas antes de coger el avión rumbo a Mánchester para el Europeo de taekwondo, Raúl Martínez cogía el teléfono después del último entrenamiento de la tarde. “Aquí seguimos, en la pelea, nunca hay que darme por muerto…”. Este viernes, Martínez, a punto de cumplir 32 años, edad a la que no suelen llegar los taekwondistas -por los golpes y los dolores en las articulaciones, machadas en los combates- ha ganado la plata en la categoría de -87 kg. Era oro hasta cinco segundos antes de que acabara el tercer asalto, pero empató (11-11) el croata Ivan Sapina, diez años menor que él, y la medalla se decidió en el punto de oro. Se impuso el croata por registros: es decir, las veces que tocas el peto y el casco del rival, pero sin la potencia suficiente para que marque el punto.

