La semana pasada, el Consejo de la Federación Internacional de Atletismo (WA, en sus siglas en inglés) tomó tres decisiones que, por sus repercusiones sociales, trascienden el ámbito del deporte y entran de lleno en el debate: veto a los deportistas rusos y bielorrusos, veto a las mujeres transexuales y veto a las mujeres intersexuales, las mujeres cis cuyo desarrollo sexual diferente (DSD) hace que su organismo genere más testosterona que la establecida como norma. En tan trascendental reunión tomó parte Raúl Chapado, abulense que en su juventud fue campeón de España de triple salto y presidente de la federación española. Sus reflexiones sobre las decisiones adquieren más peso si se recuerda que Chapado, de 52 años, será elegido probablemente vicepresidente de la internacional, y delfín del presidente Sebastian Coe, cuyo mandato se agota dentro de cuatro años, en las elecciones convocadas para el próximo agosto, durante el Mundial de Budapest. “La idea de aspirar a una de las cuatro vicepresidencias no es mía, es de la federación. Lo ha aprobado la junta directiva. Porque si no tienes una aprobación en la junta directiva no te puedes presentar”, relativiza. “Pero tampoco puedo decir mucho. Estoy sometido a confidencialidad…”

