El Betis dijo adiós a la Liga Europa. El sorteo le emparejó con uno de los mejores equipos del continente, el Manchester United, en pleno proceso de venta por cierto como se comentaba en el palco del Benito Villamarín. Los verdiblancos no pudieron ilusionarse con lograr la proeza de remontar el 4-1 de la ida en ningún momento, aunque es cierto que compitieron muy bien durante 56 minutos. Entonces, después de fallar dos ocasiones muy claras, Rashford se sacó un enorme disparo desde el borde del área que quebró cualquier esperanza andaluza. Los cerca de 52.000 béticos (3.000 ingleses) que asistieron al choque rompieron a aplaudir a su equipo, que lo había dado todo para intentar el milagro.

