A Brasil le faltaba una buena noticia. Después de varios días marcados por la lesión de Lucas Paquetá y la incertidumbre sobre el estado físico de algunos jugadores, Carlo Ancelotti volvió a sonreír en el último entrenamiento de la Canarinha. Raphinha reapareció sobre el césped junto al resto de sus compañeros y dio el paso más importante desde que cayó lesionado. Todavía no estará disponible para medirse a Noruega, pero en la Canarinha ya trabajan con un objetivo muy claro: llegar a tiempo para unos hipotéticos cuartos de final.

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