El día que el Barcelona anunció que Xavi Hernández no continuaría al frente del equipo, recibió un mensaje de uno de sus jugadores más críticos: Raphinha. “Míster, gracias por darme la oportunidad de jugar en el Barça. Perdón si en algún momento mi personalidad fue difícil de gestionar”. Xavi agradeció el gesto de un futbolista ambicioso, habitualmente quejoso durante su gestión debido a la escasa cantidad de minutos que le otorgaba el técnico catalán: solo completó siete de 60 partidos. “No es una crítica a Xavi. Inconscientemente, yo ya sabía que me iba a tocar salir. Intentaba hacerlo todo en 60 minutos y no me salía nada. Y otras veces, cuando sí me salían las cosas, me quitaba igual”, explicó Raphinha en una entrevista a este periódico.

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