La temporada 2026 de Fórmula 1 ha comenzado como una auténtica prueba de fuego para Max Verstappen y Red Bull Racing. Tras años de dominio casi absoluto, el neerlandés se enfrenta a un escenario radicalmente distinto debido a la entrada en vigor del nuevo reglamento técnico y de unidades de potencia. Lo que debía ser una transición hacia una nueva era de éxitos, se ha convertido, en palabras del propio piloto, en una "pesadilla" y una lucha por la "supervivencia" en cada vuelta.