Los Masters 1.000 que se juegan en Estados Unidos (Indian Wells, Miami y Cincinnati) siguen siendo muy vulnerables a la lluvia, el mayor enemigo del tenis, por carecer de techos móviles pese a que el resto de torneos de la categoría, europeos y asiáticos, han realizado ya cuantiosas inversiones para dotarse de ellos. Esta edición 2026 de Miami no es excepción y tras una primera jornada que hubo de suspenderse en parte la tercera, ayer, hubo de retrasar varias horas su inicio de nuevo a causa de la lluvia. Pese a que hace ya siete años que el torneo se trasladó del Crandon Park al Hard Rock Stadium, la mejora de infraestructuras prometida no se ha traducido en invulnerabilidad a la lluvia. La Pista Central está enclavada dentro del estadio de los Miami Dolphins.

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