Agustín Lasaosa y Ricardo Mur han hecho balance de la temporada del Huesca. Un curso muy duro que ha terminado en descenso y, por eso, no han tenido problema en asumir errores, pedir disculpas y cargar contra los jugadores: «Toca pedir perdón. Mis padres me enseñaron dos palabras: gracias y perdón. Gracias a los aficionados fieles que han estado hasta el último aliento y perdón por ofrecer tan poco. No hemos estado acertados. En estos años vi futbolistas dejarse el alma, que lloraban las derrotas, pero esta temporada he presenciado más risas que llantos. Tanto en el césped como en los despachos, algunos no han estado al nivel de exigencia del Huesca», afirmó el presidente.

