<strong>Los trucos de magia se preparan</strong>. Tú ves el chispazo, la desaparición del pañuelo. Pero para que asombro se pueda realizar, hace falta un trabajo previo. No es tanto el ensayo del truco, que ya lo habían hecho mil veces, como <strong>la fabricación de esa atmósfera especial para que el prodigio se lleve a cabo</strong> para fascinación general. Y <strong>el milagro del Bernabéu ante el City</strong> tuvo un prólogo que favoreció a crear ese ambiente.

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