Poco antes de las once la noche del domingo, se dio la última explosión de júbilo frente a la comandancia de la Guardia Civil en Lugo, cuando acabó el goteo de la puesta en libertad de los diez arrestados, saldo de la etapa de la Vuelta a España a su paso por Galicia. Decenas de activistas, apostados ante la comisaría de la Policía Nacional de la ciudad del Cabe, allá en la Praza de Bretaña, festejaron con aplausos y abrazos la salida de Rosana Prieto, la concejala del BNG en Pantón y responsable comarcal del frente nacionalista en Terras de Lemos. Es la ronda española de ciclismo, pero también el escaparate de los manifestantes propalestinos, que a cada día incrementan su presencia en las cunetas y los altercados, una protesta reverberante por la participación del equipo Israel-Premier Tech en la competición, señalado por la ofensiva sobre Gaza, que ya ha provocado más de 63.000 muertes en la Franja.

