Lo de Joan García es una constante que supone una bendición para Hansi Flick. El portero le obsequia en cada partido con una, dos, tres o cuatro paradas claves. Esta vez no se había cumplido el primer minuto de juego cuando el guardameta se hizo gigante delante de Carlos Martín, que estaba completamente solo y a apenas tres metros, para detener el disparo del jugador del Rayo. Una parada que evitó que el Rayo se pusiera por delante a las primeras de cambio. Pero hubo más, porque en la segunda mitad también apareció para desbaratar un par de ocasiones muy claras del rival y evitar, al menos, el empate: un disparo de Álvaro que despejó a córner y, posteriormente, un cabezazo de Unai López que sacó exhibiendo unos grandes reflejos. Y la parada final con De Frutos, espectacular. Evidentemente MVP.

