En <strong>1943</strong>, la rivalidad entre <strong>Real Madrid</strong> y <strong>Barcelona </strong>ya venía de antiguo -hay quien la hace partir de la Copa de 1916. Hay también quien la juzga inevitable por la tendencia española a la <strong>polarización</strong>: si algo existe, debe tener un <strong>opuesto</strong>-. Cuatro años después de la<strong> Guerra Civil</strong>, sin embargo, ‘se pretendía’ desde el poder que las cosas cambiaran de algún modo. Aunque fuera porque como ya sólo había un poder y un ‘mando’, este no podía tener ‘opuestos’.

