Los partidos de fútbol duran noventa minutos (lo dijo Perogrullo, creo) aunque no lo parezca. Y digo esto porque cuando el árbitro pitó el final del partido <strong>el madridismo estaba deleitándose</strong> (y lo que te rondaré, morena) por el enorme recital de su equipo. <strong>Y es que meterle cinco goles al Liverpool en Anfield no está al alcance de cualquiera</strong>, sólo de los elegidos. Y el Madrid es uno de los elegidos. <strong>Impresionante, sencillamente impresionante</strong>.

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