Los Mundiales tienen estas cosas. Ver a la República Democrática del Congo conseguir su primer gol y su primer punto en la historia del torneo ha desatado la locura en el país, donde miles de aficionados salieron a las calles eufóricos para celebrar una hazaña inolvidable. El empate ante la Portugal de Cristiano Ronaldo fue la chispa que encendió la fiesta con el pitido final y volvió a demostrar que el Mundial también se construye con historias como esta.

