En un repentino cambio de rumbo, los organizadores del Mundial de Qatar tienen previsto anunciar este viernes que no se venderán bebidas con alcohol a los aficionados en los estadios durante la celebración de la Copa del Mundo, según han adelantado Reuters y The New York Times. La decisión se produce solo dos días antes del inicio del Mundial, el primero que se celebra en un país de Oriente Medio, musulmán y conservador, con estrictos controles sobre el alcohol, cuyo consumo está prohibido en público.

