Se suponía que no iba a jugar y jugó. Y no sólo jugó, fue crucial para que el Barça ganara al UCAM Murcia en los cuartos de final de la Copa, 91-85, y pasara a semifinales. Kevin Punter fue absolutamente capital con sus 20 puntos, pero más que eso fue decisivo con 9 puntos consecutivos que llevaron del 66-66 en el marcador al 75-71. De pronto, con KP, el Barça empezó a controlar el partido que hasta entonces no controlaba. No iba a jugar y no jugó, simplemente se exhibió.

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