Xabi Alonso no quería calcular demasiado después de ganar al Borussia Dortmund y clasificarse para el penúltimo partido del Mundial de Clubes contra el Paris Saint-Germain: “No estoy pensando todavía en las semis. Me voy a tomar una horita, dos horitas de tranquilidad, para bajar un poquito la tensión, y a partir de que montemos en el avión ya estaré pensando”, dijo todavía en el estadio MetLife de New Jersey. Pero no necesitó llegar a verse instalado en su asiento de regreso a Palm Beach para dar la medida de lo que sucederá el miércoles en ese mismo recinto, el choque de los dos últimos campeones de Europa: “Partidazo. Nos enfrentamos al vigente campeón de la Champions, que viene de una inercia muy positiva”. Pero no solo eso.

