Especialistas. Hay muchos millones de personas a las que les gustaría ser futbolista y hay muchos futbolistas a los que les gustaría ser goleador. Pero solo unos pocos han hecho del gol una ciencia y una profesión. Las porterías miden poco más de siete metros, el resto del mundo no es arco. Es tal la obsesión de estos personajes que ese dato debe parecerles un desperdicio. Sin embargo, ninguno de estos ejemplares espera el gol en las inmediaciones del área como un pájaro en una rama. Lo trabajan con movimientos inteligentes, engañando a los rivales con distracciones propias de un ladrón o de un mago y, cuando se les presenta la oportunidad, tienen mil recursos para meter la estocada más hermosa del mundo. Benzema es uno a los que el “Balón de oro” ya ha puesto por encima del bien y del mal. Pero hoy toca analizar a otros tres.

