El <strong>Real Madrid </strong>completó el curso pasado una de las mejores temporadas de su historia. Ganó con solvencia la Liga, levantó la <strong>Champions </strong>más épica que se recuerda <strong>y sembró para la eternidad semillas de sonrisas tontas</strong> de esas que brotan cuando un madridista le dice a otro eso de «¿Te acuerdas de lo del City?». Y, sin embargo, todos tenemos la sensación de que si este año se tuerce, si el Madrid no llega vivo a primavera, <strong>se van a arrasar los campos y se va a echar sal sobre la tierra quemada.</strong>

