Todo parece excesivo alrededor de Cristiano Ronaldo, tanto que hasta semeja que el estreno de Portugal en el Mundial se empequeñece ante las tribulaciones de su astro, liberado de su contrato con el Manchester United y sobre el que se debate sobre su próximo, y desconocido, destino. Por detrás subyace la discusión sobre su aportación futbolística actual, con tres goles en lo que va de temporada y un peso que decrece en la selección: Cristiano apenas marcó en uno de los nueve últimos partidos que jugó con Portugal, ocho de ellos al completo. En el último amistoso previo al viaje a Qatar, el equipo goleó a Nigeria (4-0), con Ronaldo en todas partes menos en el césped. Vio el partido desde la grada mientras en la televisión se emitía la segunda parte de la entrevista que actuó como detonante de su salida de Manchester. Pero nadie puede imaginar que Fernando Santos, el seleccionar luso, se marque un Ten Hag y guarde en la reserva al autor de 117 goles en 191 partidos con la selección portuguesa. A veces la historia tiene más lastre que el presente.

