La película de los hechos fue fabulosa. Primero, la grada de Monte-Carlo, con la flor y nata de los seguidores de la Fórmula 1, estalló cuando Charles Leclerc se colocó en pole provisional. Justo después llegó un Max Verstappen lanzado, por fin. Pero sin tiempo a paladearlo, todo cambió cuando el niño de moda reventó más si cabe el Mundial. Queda rematarlo, pero Andrea Kimi Antonelli dibujó una pole (1:12.051) antológica en el Gran Premio de Mónaco que le pone en el mejor lugar posible de cara a la carrera (15:00 horas, DAZN). Quiere hacer historia.

