Pol Espargaró (Granollers, 31 años) vive con una montonera de máquinas variopintas esparcidas por el salón de casa. Su agenda está estudiada al milímetro. Sesiones de fisioterapia, rehabilitación y más de cuatro horas de cámara hiperbárica forman parte de sus jornadas extenuantes. Todo por seguir cumpliendo el sueño de su vida, ser piloto de motos. Hace 10 diez semanas, en el estreno del Mundial de MotoGP en Portugal, sufrió una escalofriante caída con graves consecuencias que tuvo en vilo a todo el paddock.

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