La montaña tiene dueño. Y no hay duda de que, en este Tour de Francia, ese dueño responde al nombre de Tadej Pogacar. El esloveno del UAE Team Emirates se impuso con una superioridad incontestable en la cronoescalada más corta de la historia del Tour, 10,9 kilómetros entre Loudenvielle y Peyragudes, firmando un tiempo de 23’00” exactos a una media de 28,4 km/h. Jonas Vingegaard, su eterno rival, fue segundo a 36 segundos, mientras que Primoz Roglic, tercero, cedió 1’20”.

