No puedo calificarme hombre de fútbol, aunque con más de medio siglo de trabajo periodístico a mis espaldas sería un necio si dejara de subrayar lo que la joven Flávia Oliveira ha escrito en el diario O Globo: “El fútbol es, muchas veces, más que un juego. La Copa del Mundo es más que una competición deportiva”. Es lo que está aconteciendo hoy, quizás con mayor intensidad que otras veces en un mundo desgarrado y con dolores de parto.

