«La plantilla está cerrada», deslizan desde el <strong>Atlético </strong>sobre la previsión de entradas y salidas en lo que resta de mercado. Sin embargo, nadie se atreve a asegurarlo tajantemente, sino que más bien se dice con la boca pequeña. Especialmente, porque el ‘caso <strong>Thomas</strong>’, cuando el ghanés puso rumbo al Arsenal un 31 de agosto tras el abono de los 50 kilos de su precio de libertad, no está tan lejano.

