Entre lo viejo y lo nuevo, aparece Pedro González, Pedri (Tegueste, 22 años). Es el líder futbolístico de este moderno Barcelona de Hansi Flick, líder de la Liga, finalista de la Copa y que este miércoles visita Dortmund por los cuartos de final de la Champions, pero también es un pibe tranquilo y risueño, ajeno a los tiempos modernos. “Si llego a mi casa con mechitas en el pelo, mi madre me mata”, asegura el centrocampista del Barça y de la selección española. Rechazado por el Madrid a los 15 años, encontró refugio en el club de su vida. “La remontada contra el PSG se me quedó grabada. Había estado cenando con mis colegas en un restaurante y, como el partido iba mal, pensé: ‘Lo termino de ver en la peña de mi padre’. Iba caminando por la calle y escucho: ‘¡Gol!‘. Empezamos a correr, llegamos a la peña y vimos el gol de Sergi Roberto”.

