Jonas Vingegaard se quita el chaleco helado y acude a la conferencia de prensa con una botella de agua en la mano, de la que bebe de vez en cuando. Ha terminado la etapa hace media hora, pero el proceso de rehidratación continúa a su ritmo. Simultáneamente, Adam Yates se introduce en una bañera helada, no para refrescarse, sino para que se relajen los músculos y se recuperen antes.

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