Pecco Bagnaia volvió de las vacaciones sin hacer demasiado ruido durante todo el fin de semana, pero sacó a relucir su ritmo demoledor el domingo para ganar con autoridad un GP de Gran Bretaña vibrante y muy igualado. En uno de los finales más apretados de la historia de MotoGP, el puntal italiano de Ducati supo resistir la embestida de Maverick Viñales, que intentó rebasarle a una vuelta de la conclusión, pero se coló y tuvo que conformarse con la segunda plaza para Aprilia. El australiano Jack Miller, compañero del ganador y muy regular en la cita de Silverstone, completó el magnífico resultado para la escuadra oficial de Borgo Panigale.

