París no será el final
Fuente: El País Original en elpais.com
Con cada gran cita deportiva, una dosis extra del talento de Francisco Ibáñez. Los seguidores del genial dibujante esperaban cada dos veranos una nueva entrega de las aventuras en tebeo de los detectives Mortadelo y Filemón. Los agentes de la T.I.A (Técnicos de Investigación Aeroterráquea) se desplazaban al país anfitrión para proteger de alguna amenaza los Juegos Olímpicos o el Mundial de turno. Su singular y adictiva incompetencia, guiada por el enorme talento y originalidad de su creador, convertían cada peripecia en una lectura divertida y ágil, en la que el absurdo dominaba el relato, llevando al lector a la sonrisa o hasta la carcajada, independientemente de la edad. Porque muchas infancias pasaron a la edad adulta y siguieron leyendo las historias de Ibáñez. Porque muchos niños se siguen incorporando hoy al universo del autor, que falleció en julio de 2023.