Bajo los focos del Johan Cruijff Arena, el encuentro entre Países Bajos y Noruega se presentaba como uno de los más atractivos de la jornada de amistosos internacionales y, pese a las ausencias de Erling Haaland y Frenkie de Jong, el enfrentamiento no quedó deslucido en absoluto. Gran parte de la responsabilidad recayó en el elevado ritmo de juego, que permitió a la selección neerlandesa imponer su ley en casa a pesar del asedio escandinavo.

