En Calar Alto se mira al cielo, pero esta vez las estrellas estaban sobre el asfalto. Jakob Omrzel (¡ha nacido otra estrella eslovena!) llegó solo al observatorio, con el gesto roto y la carrera abierta detrás, para firmar una de esas victorias que parecen anunciar algo más que un día de gloria. Tiene 20 años, es el corredor más joven de LaVuelta y eligió una montaña que se eleva por encima de los 2.000 metros para presentarse al gran público. El esloveno de Bahrain Victorious ganó la etapa, Urko Berrade fue segundo y Santiago Buitrago completó el podio, pero la jornada dejó otra imagen que quizá pese más cuando la carrera llegue a Granada: Enric Mas, vestido de rojo, atacando sin mirar atrás y metiendo tiempo a sus rivales.

