No cesan los acontecimientos sorprendentes en el verano más apasionante que recuerda el baloncesto europeo. El último es el ‘robo’ de Sylvain Francisco por parte del Panathinaikos al ASVEL Villeurbanne. El base, que está temporada fue una de las sensaciones en la Euroliga jugando en el Zalgiris, se había comprometido con el conjunto galo con un contrato altísimo: 12 millones por tres años. Sin embargo, la inestabilidad económica compromete seriamente ese ambicioso proyecto y, aprovechando esas dudas, ha aparecido el gigante ateniense para pescar en ese río revuelto.

