A Ferrari no le dejan de crecer los enanos. Si el Gran Premio de Hungría fue el de la crisis total y absoluta, casi de identidad de campeón, de Lewis Hamilton, a los de Maranello se les suma una polémica que tendrá recorrido. La posibilidad de que el coche de Charles Leclerc, autor de la pole y 4º final en Hungaroring, fuese ilegal. Suenan a palabras mayores, pero se puede extraer de la denuncia de George Russell, que fue tercero en meta, y las radios de los italianos desde el muro. 

wf_cms.rss.read_more

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *