Otro paso hacia el alirón. El Barcelona, que jugó en Zorrilla de inicio con la ‘unidad B’ y lo pasó mal hasta que entraron Lamine, De Jong y Raphinha, camina sin prisa, pero sin pausa, directo al título de LaLiga. Los de Flick se impusieron al Valladolid, un equipo ya descendido, que se lo puso muy complicado. Lo que parecía un encuentro de trámite, amenazó con drama en el primer tiempo. Los culés, sin embargo, con una reacción de campeonato, salen indemnes, sin tropezar, una jornada más y ya solo quedan cuatro para el final. Pase lo que pase en el encuentro que el Real Madrid disputa este domingo contra el Celta, los azulgranas mantendrán la misma ventaja, esos cuatro puntos de diferencia que tenían al comienzo de la jornada. Hoy duermen a siete. Ahora la presión es para los de Ancelotti que no pueden fallar si no quieren ‘retirarse’ de la lucha por el campeonato. Y la próxima jornada, el Clásico. Qué más se puede pedir. Antes, no obstante, los culés tienen que visitar el Giuseppe Meazza con la final de la Champions en el horizonte. Paso a paso.

